Comparto con ustedes mi manera de comprender y de vivir mi ministerio episcopal bajo el símbolo del pan. ¿Mis deseos y mi oración? “cero hambre”. Que a nadie le falte el pan de cada día ni el pan de vida eterna. (más…)
El domingo pasado celebramos los católicos el día de “Corpus Christi”, Cuerpo de Cristo. Y el próximo domingo se realizará “La Marcha Cero Hambre”. ¿Tiene algo que decirnos la fe en Jesucristo, Pan de vida, con el hambre en el mundo? ¿Se puede comulgar el “Cuerpo de Cristo” y no hacer algo por el cuerpo de los hambrientos? (más…)
Domingo 25 de mayo, fiesta del “Cuerpo de Cristo” (Corpus Christi). La fiesta viene de antiguo. Se celebró por primera vez en la ciudad de Lieja en 1246. El Papa Urbano IV la extendió a toda la Iglesia y pronto se convirtió en una de las principales solemnidades del año litúrgico.
Acerquémonos al “Cuerpo de Cristo” para contemplarlo como lugar de paz y reconciliación, por medio de la Palabra de Dios, la poesía y la enseñanza de la Iglesia. (más…)
El lunes, 19 de mayo, después de un día intenso de trabajo, celebré la Eucaristía de las 6:15 pm en la catedral. La primera lectura bíblica me inspiró esta reflexión.
El apóstol Santiago distingue dos clases de sabiduría: una que es “terrena” y lleva a la discordia y otra que “procede de arriba” y conduce a la comunión. El criterio de discernimiento no lo coloca, en los conocimientos, en las brillantes ideas o excelentes consejos ni en la sagacidad para vencer los argumentos contrarios y ganar en el terreno de los litigios o negocios. El criterio que permite distinguir al sabio verdadero del falso es el comportamiento, la conducta. “¿Hay entre ustedes algún sabio y experimentado? Que lo demuestre con una buena conducta” (Santiago 3, 13).
En las comunidades destinatarias del escrito, había algunos que se consideraban “maestros”, se las daban de sabios y entendidos, sentenciaban a sus anchas y se consideraban líderes. Pero sus obras no eran coherentes con sus palabras. Su corazón estaba cargado de rivalidad, actuaban movidos por la ambición, sembraban discordias y falseaban la verdad (Cfr. Santiago 3, 15-16)
Quizá también hoy encontramos personas que se las dan de “maestros”, líderes, padres de la patria, pastores de los más diversos grupos, formadores de opinión pública. Pero en verdad no son “sabios” porque “su sabiduría o liderazgo” es engreída, interesada, ambiciosa, agresiva y partidista. Promover discordias, divisiones, ambiciones y violencias no es de sabios sino de necios.
“En cambio, la sabiduría de arriba es intachable, amante de la paz, tolerante, conciliadora, compasiva, fecunda en buenos frutos, imparcial y sincera. En resumen, los que procuran la paz van sembrando en paz el fruto que conduce a la salvación” (Santiago 3, 17-18).
Amar la paz, procurar la paz y la concordia, ser compasivo y buscar la conciliación, crear convivencia y comunión, buscar el bien de todos con una conducta intachable y sincera es de sabios, con la sabiduría que viene “de lo alto”.
Ser buenos con los demás, hacerles el bien, vivir en paz, en justicia, ser solidarios, es de inteligentes. Ser malo con los demás, hacerles daño, vivir en violencia e injusticia, ser agresivos y egoístas es de estúpidos.
“La culminación de la inteligencia, su éxito, está en dirigir bien la conducta” (José Antonio Marina, “La inteligencia fracasada”, anagrama, pag. 16).
El Padre Fernando será uno de mis colaboradores en este blog. Es burgalés como yo, de la sierra de la Demanda. Es un especialista en la biblia, te hace saborear la Palabra. Entiende de números y cuentas hasta para llevar la administración diocesana. Los pobres y los enfermos le roban el corazón, y… los bolsillos. Y si ustedes lo desean, les prepara un buen pastel. Ha sido un gran regalo el que Dios me ha dado a mí y a la diócesis con su venida a estas Honduras.
Pero dejo que él mismo nos cuente algo de su vida y ministerio. (más…)
Sí a la convivencia, no a la violencia”. Así grité, en nombre de miles de personas, al concluir la marcha por la paz.
Cuando fui nombrado obispo, debía elegir un lema para mi episcopado. La primera frase que me vino al pensamiento y al corazón, como una intuición, sin prepararla, naciendo de dentro, fue “Para que tengan vida” (Jn. 10.10).
Después, buscaba otras frases más “racionalmente” pero ninguna tenía la fuerza y viveza de la primera. Y en verdad que fue una intuición “profética”. (más…)
Gracias, amigos, por sus felicitaciones, sus palabras de ánimo y su comunión afectiva y espiritual con motivo de mi blog, recien nacido.
“Sin juramento me podrán creer que quisiera que este libro (blog), como hijo del entendimiento, fuera el más hermoso, el más gallardo y el más discreto que pudiera imaginarse” (Miguel de Cervantes, Prólogo al Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha). Y si bien es cierto que no escribo desde una cárcel, “donde toda incomodidad tiene su asiento”, como Cervantes, tampoco puede decirse que escribo desde “el sosiego, el lugar apacible, la amenidad de los campos, la serenidad de los cielos, el murmurar de las fuentes,… que son grande parte para que las musas se muestren fecundas” (Cervantes, lugar citado).
Mis reflexiones serán pensamientos devanados mientras manejo el carro, preocupaciones y experiencias al hilo de mi ajetreado ministerio, folios escritos a última hora del día. Su comprensión y benevolencia pasarán por alto sus limitaciones y defectos, su apoyo me animará a seguir compartiendo pensamientos, sentimientos y “la musa” del Espíritu me dará la inspiración oportuna.
Gracias a todos, uno por uno. Al pie de “El Merendón” tienen un hermano y un amigo obispo.
Ante la nueva masacre ocurrida el sábado 3 de mayo en la que han muerto 18 privados de libertad (pesetas) que fueron trasladados desde San Pedro Sula a la Penitenciaria Nacional de Támara y que tiene relación directa con la masacre del penal sampedrano el sábado 26 de abril en la que perdieron su vida otros 9 privados de libertad, siento ganas de llorar y de gritar.
Estoy consternado, conmocionado e indignado por la dramática muerte de estas personas. Me uno al dolor de sus familias. Oro por los muertos para que sean acogidos por el Dios misericordioso que rompe nuestros esquemas de condena. Oro por los vivos, para que la fe y la esperanza fortalezcan su ánimo y consuelen su corazón lastimado y les brindo, con la pastoral penitenciaria, nuestro acompañamiento y ayuda solidaria.