
En mi particular agenda de noticias importantes de la semana que termina, tengo anotado la fiesta de Nuestra Señora de la Merced, 24 de septiembre.
La advocación de María de la Merced está asociada a la orden religiosa fundada por San Pedro Nolasco en Barcelona, el 10 de agosto de 1218. Pedro, con un grupo de compañeros comerciantes, deciden poner sus vidas y sus bienes al servicio de la liberación de los cristianos cautivos y prisioneros en poder de los musulmanes. Cuando falta dinero para comprar su libertad se ofrecen ellos mismos como rehenes.
Gracias a todos los que me han felicitado por medio de este blog, a quienes no han escrito pero me han tenido en su afecto y en su oración.
Del amor fontal de Dios
¿A dónde voy?
Al amor eterno de Dios
Y en el camino, buena compañía.
No estoy solo.
Muchos se alegran de que exista.
Soy” alguien” para ellos.
Y rezan por mí,
y se deshacen en buenos deseos:
La diócesis sampedrana comprende tres departamentos: Cortés, Atlántida y las Islas de la Bahía, con una extensión de 8,594 Km2 y una población cercana a los dos millones.
Las vías de comunicación pavimentadas son la carretera que cruza el departamento de Cortés de norte a sur, la carretera que recorre la costa norte y la de salida hacia el occidente del país. Los ramales que arrancan de estas carreteras troncales son de tierra. A muchas aldeas de montaña sólo se accede en bestia o caminando. Por eso yo viajo a pie, a caballo, en carro, en avión a las islas y en lancha para visitar algunas comunidades de la isla de Guanaja. Me permito el lujo de usar los diversos medios de transporte: terrestre, aéreo y marítimo. (más…)
Una misión inmersa en la realidad de nuestros pueblos no puede desconocer, soslayar o minimizar la situación de pobreza, de exclusión, inequidad e injusticia. No puede silenciar el grito de los pobres. Me uno a los que afirman que la opción preferencial por los pobres, recogida y relanzada por Aparecida, es uno de los signos más claros de su empalme con Medellín y Puebla y de su actualización en las nuevas circunstancias. (más…)
Jesucristo es la Palabra humana de Dios Padre. Cuando el Padre nos quiso hablar a lo humano lo hizo por medio de las palabras de Jesús. El Jesús de los Evangelios no es un eremita retirado y callado. Jesús plática y enseña, de persona a persona, en pequeño grupo, a las multitudes. Pero sus palabras no estaban vacías, huecas; no eran formalistas ni falsas. Eran palabras de verdad, de vida, de salvación. Sus palabras perdonaban, sanaban, consolaban, denunciaban. (más…)
Aunque como misionero tengo un corazón “universal” y la casa de mi espíritu tiene ventanas a los cuatro vientos, no olvido mis raíces familiares y geográficas. Ellas explican, en parte, mi manera de ser y sentir.
En cierta ocasión, en la colonia Jardines del Valle de San Pedro Sula, un niño de tres o cuatro años me pregunta: “Monseñor, ¿usted ha venido del cielo?” ¡Qué pregunta! ¿Verdad? Su mamá le había explicado que el obispo representa a Jesús. Y él sacó la consecuencia: luego, “¿usted ha venido del cielo?”.
No, no he venido del cielo aunque tenga que ser “un cielo”. Todos los sacerdotes tenemos nuestra herencia genética y cultural. Y yo tengo el rostro de mi padre y el cabello blanco de mi madre. Un toque del orgullo disimulado de mi padre y la religiosidad de mi madre. La dureza de la tierra serrana y la limpieza de su cielo azul. La querencia de la popular y las formas de una buena educación del seminario.