No es lo mismo hablar de la alimentación que alimentarse, y no es lo mismo hablar de la oración que orar. No es lo mismo alimentarse que comer mucho y no es lo mismo orar que decir muchas oraciones Hay comidas malas, “comida basura” que no nutre sino que produce obesidad. Y hay oraciones malas, “oraciones falsas” que producen deformación espiritual.
Por eso, es importante saber qué es la oración, para orar y orar bien. Saber es una ayuda. Porque a orar se aprende orando. Son muchas las personas que me han pedido consejo y orientación sobre “el arte de orar”. Iré exponiendo algunas reflexiones sobre la oración cristiana. Espero sus comentarios.