A veces me abruman las responsabilidades. Cargo con la gloria y la cruz del perfeccionista. Se mezclan varios  aspectos en esta compleja experiencia.

Por una parte debo  reconocer y decir públicamente que Dios me ha dado muchos dones de naturaleza y de gracia; me ha colocado en situaciones externas muy favorables para ir formando en mi una personalidad de valores humanos y de  marca cristiana de calidad y me ha regalado experiencias internas de mucha densidad espiritual. Puedo decir esto sin pizca de orgullo o vanagloria porque es pura gracia, don total. (más…)