El domingo once de octubre celebramos el primer encuentro diocesano de acólitos, también llamados monaguillos. Se reunieron en torno al millar de niños / as, adolecentes y jóvenes, acompañados por sus responsables. Fué organizado por la comisión diocesana de liturgia y de vocaciones. Me pidieron que les hablara de la vocación y funciones del acólito, que les diera mi testimonio personal y que al final del encuentro presidiera la celebración de la eucaristía.
Antes de cumplir los ocho años hice mi primera comunión y empecé a ayudar de monaguillo a Don Virgilio, el párroco de mi pueblo. Les enseñé a los niños y adolecentes el recordatorio de mi primera comunión: 12 de mayo de 1952. Como nací el 3 de septiembre de 1944 aun me faltaban casi cuatro meses para cumplir los ocho añitos.
Quizá se pregunten: ¿y desde entonces guardaba el recordatorio sin perderlo o sin estropearse? No, no era yo quien lo tenía guardado sino mi madre. Les cuento. En el mes de septiembre pasado estuve dos semanas en la casa de mis padres, donde nacimos y nos criamos sus cuatro hijos. La casa llevaba diez años sin habitar, desde que mis padres tuvieron que irse a la ciudad, a Burgos, a casa de mi hermana Sara, porque ya no se valían por si mismos para vivir solos en el pueblo.
La casa paterna es ahora de mi hermana. Muertos los padres, mi hermana ha podido ir unas semanas de vacaciones al pueblo. Y allí con ella, me dediqué a mirar, romper, guardar, ordenar papeles, cartas, recibos, recuerdos que guardaba mi madre. Y buscando, buscando me encontré con el recordatorio de la primera comunión.
¡Con menos de ocho años, monaguillo! Y en aquellos tiempos la liturgia era en latín. Tuve que aprenderme de memoria en esta lengua todas las respuestas. Me las aprendí pronto y bien. He tenido buena memoria y por entonces los maestros nos hacían ejercitarla y desarrollarla. Aún me sé poesías que aprendí en la escuela del pueblo.
Ahora los acólitos casi solo ayudan en la misa. Yo tenía que servir en la misa, bautizos, bodas, funerales, viático a los enfermos. Me gustaba, disfrutaba. Y ya desde entonces me decía para mis adentros que yo también quería ser sacerdote y misionero como un “padre” que conocía y a quien ayudaba a misa cuando venía alguna vez por el pueblo. Pero también suponía sacrificios. Ayudar a misa en invierno, de mañanita, estando a ocho, diez, doce grados bajo cero era muy duro. Se congelaban las palabras, el moquillo y el aliento. Monseñor Juan José Pineda es testigo del frío que hace en la Iglesia de mi pueblo en invierno. Cuando él estaba en España, en el seminario mayor claretiano de Colmenar Viejo, visitó a mi familia con otros compañeros y celebramos la misa en la parroquia. Desde entonces me recuerda: “nunca he pasado tanto frío como en la Iglesia de tu pueblo”.
Una de las tareas que teníamos encomendada los monaguillos era tocar a misa. Una cabuya, amarrada al badajo de la campana, se descolgaba por el hueco del campanario hasta la sacristía, cruzando el techo por el agujero hecho expresamente para este fin.
Los monaguillos halábamos de la cuerda y sonaba la campana: tan, tan, tan… treinta toques, silencio más un toque, la primera llamada; a los quince minutos, veinte toques, silencio más dos, segunda llamada; a los quince minutos, quince toques, silencio más tres, tercera y ultima llamada.
Alguna vez me han preguntado si yo toco algún instrumento. La verdad es que no tengo buen oído musical y las clases de solfeo en el seminario fueron un martirio y no aprendí a tocar ni piano, ni guitarra, ni bandurria, ni… Pero a la pregunta antes formulada, respondo que sí, que toco un instrumento “de cuerda” desde niño. ¿Adivinan? La campana.
11 Comentarios for "Yo también fui monaguillo"
Linda anecdota!!! ya sabemos que toca un instrumento. Muchos saludos a todos los monaguillos!!!
Yo Tambien fui Monaguillo y creo que muy especial,porque servi a mi Dios y fui el primer Monaguillo del “padre Angel”si le deciamos al Ahora Obispo de San Pedro Sula.
Me acuedo cuando vino a Nuestra Parroquia De Guadalupe,yo tenia 8 o 9 anos,me hubiera gustado tener esa vocacion de servir a mi Dios
siendo un sacerdote.
Gracias Monsenor por estar siempre al lado de nuestra familia,siempre lo recordare,nunca se me va olvidar.cuando le dio los santos olios a mi madre Esperanza y oficiar la Misa de mi segunda madre
Antonia Garcia como usted le decia Tonita,que paso a Mejor Vida
Que Dios lo Bendiga y muchas Oraciones para que surjan nuevas vocaciones sarcerdotales.
Gracias, Monseñor Angel.
Pero que Toca Toca, Toca la campana…
Felicidades.
como me gustara conozerlo personalmente y hacerle comentarios, yo tambien fui monaguio, desde el ano 1972 en la iglecia San Vicente de Paul, con el padre Amador y luego con el padre Buenaventura Sola.
Dios le bendiga.
Hola Monsenor!! Mi Dios lo cuide y guie siempre!!.
El servicio a Dios es lo mejor que me a pasado en mi vida y leo que a ud tambien, maximo cuando estamos en la iglesia desde pequenos!!.
Q bueno q lo padres formen a sus hijos en el servicio a Dios desde tempranas edades y esos principios como dice la Biblia, nunca se olvidaran de esos buenos caminos y ensenanzas!!!.
Saludes Monsenor!
Bendicioes
Hola Mons. Angel, tengo el privilegio de conocerle soy de El Salvador y e visitado el Obispado para estar con Mons. Emiliani, trabajo en su equipo de Mensaje al Corazon en mi pais, me gusto su anecdota y hace recordar la mia, cuando mi madre hace referencia a lo que pude servir en la iglesia de pequeño (desde ser acalito, hasta cantar el coro), que tiempos aquellos, animo Mons. Angel con su trabajo pastoral, le felicito por participar en el encuentro con los niños y jovenes que sirven a la iglesia catolica, Usted es un buen ejemplo para ellos.
Bendiciones!
Saludos Monseñor,
En medio de todo lo que pasa en nuestro país, qué se puede hacer desde las pastorales de la Iglesia para contribuir a la paz de Honduras. Concretamente los monaguillos o acólitos, cual podría ser su aporte para esto.
Me siento frustrado pr el papel que ha asumido la Iglesia como institución. Solo la fe me puede dar fuerzas, pero que difícil se me hace.
Otra cosa, monaguillo es el que está al lado del que preside y asiste en el culto litúrgico. Así que considero que la Iglesia no puede ser monaguilla del culto al poder.
Qué bonito poder entrar en ese blog tan humano. Yo también , como tantos hondureños, he sido monaguillo, seminarista, campanero, vendedor, cartero, tripulante aereo, y ahora jubilado, entre otros quehaceres. Desearía enormemente contactar con D. Angel, conozco su pueblo, su casa, sus fuentes, río, bosques, frutales, y su frío intenso, en esa zona de La Demanda. Me gustaría visitarle ahí. en San Pedro, poderle acercar una morcillita de Burgos si es posible, unos hongos, en estas fechas y prepararle un revuelto de setas locales., y para finalizar unas yemitas de Aranda.
Mañana 13, será mi cumpleaños, me haré sexagenario, y pediré al Señor, por Ud, y todos los hombres hondureños de buena voluntad, que Dios les guíe, y reine pronto la Paz en todo ese pais hermano.
Un abrazo desde España. Jesús Merino.
Monseñor, la narracion de su vida de monaguillo, me transporta a su pueblo, y me parece contemplar las escenas que narra,. pienso que calidad de padres, fuertes en la fe, valientes, creo que las madres y abuelas Hondureñas necesitamos ser asi, porque somos sentimentales y nos daria mucho pesar, dejar ir a nuestros hijos, con tanto frio, y tan temprano por la mañana., a la Iglesia Creo que el desprendimiento de los padres, el esfuerzo y sacrificio, tiene un premio, el Señor paga el ciento por uno. Creo es importante nuestro desprendimiento, oracion y sacrificio, para las vocaciones sacerdotales.
Otro detalle es la Misa en Latin, yo recuerdo con que reverencia escuchabamos la Misa en Latin, que bueno seria que todos aprendieramos la Misa en Latin, todos hablariamos el mismo idioma,en el pais en que estemos, con mas razon ahora qque si comprenderiamos todo. “bueno es solo un sueño”
Mons. Rev. Angel Garachana Felicidades por su apollo a la gran Familia catolica de nuestro pais. tambien quiero que sepa que hace 10 años yo erea uno de los tantos Jovenes que usted confirmo en el km 17 Arizona,Atlantida y hoy me encuentro en New Jersey USA y sirvo en una Parroqui de San Jose De Los Palisades.
Gracias!!! y que siga enviado mas jovenes al servisio de Nuestro Señor Jesucristo.
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