Es importante cuidar los medios y la organización del ministerio sacerdotal, señalar sus prioridades y objetivos, analizar la realidad en la que vive y trabaja.
Pero ¿De qué sirve todo esto sino cuidamos la persona del sacerdote, el sujeto-sacerdote? La razón de ser de todas las instituciones es la persona. De la misma manera, la razón de ser de una renovada teología sobre el sacerdocio y de una actualizada pastoral, no es otra que la persona del sacerdote y su acción ministerial. (más…)