Al próximo domingo, tercero de Adviento, se le conoce popularmente como domingo “gaudete” (alégrense), porque tiene como mensaje central la alegría. Comparto con ustedes algunas reflexiones sobre la esperanza y la alegría.
Sí, a pesar de todo los pesares, ya estamos salvados en Cristo, reconciliados por la misericordia del Padre y ya nos ha sido otorgada la vida nueva del Espíritu. La esperanza cristiana hinche la vida toda de alegría y consuelo. Nuestra historia personal y la historia de nuestro pueblo no es sólo la narración de nuestros males y dolores. La salvación, el perdón y la vida eterna ya nos han sido dadas gratuitamente por Dios y penetran nuestra vida en todos y cada uno de sus momentos. No son “manufactura humana” (J.L. Ruiz de la Peña) sino regalo de la infinita generosidad de Dios. Regalo inmerecido, somos pecadores; regalo irrevocable, es por gracia; regalo que hace palidecer a la oferta y a las razones de la desesperanza.
Con el salmista podemos exclamar: “el Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres” (Salmo 126, 3). Él ha cambiado nuestra suerte, del destierro a la ciudadanía, de la tristeza al gozo, de la esclavitud a la liberación, del pecado a la gracia, de la muerte a la vida.
San Pablo ha emparentado la esperanza y la alegría cuando nos saluda: “que Dios, de quien procede la esperanza, llene de alegría y de paz su fe y el Espíritu Santo, con su fuerza, los colme de esperanza” (Rom. 15,12); o cuando nos exhorta: “vivan alegres en la esperanza” (Rom. 12,12). La alegría que nace de la esperanza no es una alegría superficial y pasajera, vinculada a un optimismo temperamental, al placer efímero del consumismo o al hecho de que todas las cosas nos salgan bien. Es una alegría que hunde sus raíces al pie de la cruz del Señor, donde la tristeza, el pecado y la muerte han sido derrotados. Se trata de una alegría pascual. Porque “lo que se opone a la alegría es la tristeza, no el sufrimiento” (G. Gutiérrez).
El documento de Aparecida es un testimonio del gozo de la fe vivida, celebrada y anunciada en América Latina, y no por desconocimiento de los “signos de muerte” de nuestros países sino por la experiencia sabrosa y desbordante de la vida en Jesucristo. “Conocer a Jesucristo es el mejor regalo que puede recibir cualquier persona; haberlo encontrado nosotros es lo mejor que nos ha ocurrido en la vida, y darlo a conocer con nuestras palabras y obras es nuestro gozo” (DA 29).
He visto con mis propios ojos la alegría honda y serena de muchos de ustedes aún en medio de grandes necesidades y sufrimientos y he comprendido que esa alegría sólo puede ser un regalo de Dios para aquellos que ponen en Él toda su confianza. Y como Jesús exclamo: “Te doy gracias, Padre, porque has puesto estos sentimientos en el corazón de los pequeños y humildes”.
No se dejen arrebatar la alegría que nace de la esperanza y de la fe en Dios. Porque hay ladrones de alegría. La visión pesimista y negativa de la vida nos roba la alegría. La actitud de resentimiento y de amargura es veneno para la planta de la alegría cristiana. El encerramiento en nosotros mismos por egoísmo insolidario o por los problemas que nos envuelven corta la circulación de la alegría que nace de amar y ser amados. El consumo inmoderado (consumismo) y la búsqueda del mero placer superficial y pasajero, hasta por medios degradantes y adictivos, nos dan un sucedáneo de alegría. El ansia de dinero, que lleva a poner cualquier medio para conseguirlo, da muerte a la esperanza y a la alegría porque antes ha matado a Dios.
En medio de los sufrimientos, de las pruebas, de los fracasos, “vivan alegres en la esperanza” (Rom. 12,12) porque “Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre misericordioso y Dios de todo consuelo, es el que nos conforta en todas nuestras tribulaciones, para que, gracias al consuelo que nosotros recibimos, podamos consolar a todos los que se encuentran atribulados” (2 Cort. 1, 3-4).
+ Ángel Garachana Pérez, CMF
Obispo de San Pedro Sula
7 Comentarios for "“Vivan alegre en la esperanza”"
QUE MENSAJE MAS BELLO DE MONSENOR GARACHANA, CUANDO CONOCEMOS EL CAMINO DEL SENOR ENTENDEMOS EL LENGUAJE DE ESTOS MENSAJES, PORQUE CRISTO DIJO A LOS APOSTOLES, A USTEDES MI PADRE LES MUESTRA EL CIELO, A LOS OTROS LES HABLO EN PARABOLAS, LOS QUE TENGAN OIDOS QUE OIGAN……..
Que hermoso blog Padre, lo felicito y lo animo para que continue con este trabajo de evangelizacion. Saludos desde San Jose de la Peña, Tegucigalpa.
asi es monse;or gracias pro sus palabras, para nosotros los hondure;os el termino esperanza a jugado un papel tarscendental en este año que gracias a Dios esta retonando a un orden parcial mas marcado depsues de las elecciones y la desicion de el congreso nacional ahora estamos llamados a perseverar en la oracion y la espranza en Jesus que no dejara de su mano nuestra patria golpeada por pensamientos contrarios a nuestra forma social de vida, paz y bein monseñor
es muy lindo el mensaje que nos da el salmista porq el señor siempre es grande con nosotros y que triste es no darse cuenta y habemos quienes renegamos por todo no estamos a gusto y aun asi Dios es grande con nosotros…
Gracias Monseñor sus palabras de fe y esperanza en tiempo de Adviento es el mejor regalo recibido en estos momentos de mucha incertidumbre pero todos unidos en oracion y de la mano de Jesùs saldremos adelante. El Señor ha estado Grande conmigo y estoy alegre pues por medio de mi fe recibi el milagro de la esperanza cuando sentì que la perdia, gracias por su mensaje Monseñor Garachana su trabajo de evangelizaciòn sigue dando frutos, que Dios le de fuerzas para que continue haciendolo atraves de la Palabra de Dios.
MONSEÑOR LE DESEAMOS LO MEJOR, QUEREMOS COMPARTIR LA ALEGRIA QUE NOS EMBARGA RADIO SAN ISIDRO CUMPLE SU 50 AÑOS AL SERVICIO DE LA EVANGELIZACION ESTE PROXIMO 08 MARZO Y DESDE YA QUEREMOS QUE LO MANIFIESTE POR QUE EL LITORAL ATLANTICO ESTARA DE FIESTA.
NOSOTROS SEGUIMOS SU PROGRAMA TODOS LOS VIERNES POR INTERNET.
DIOS LO BENDIGA SIEMPRE Y EL ESPIRITU SANTO SE DERRAME EN USTED PARA QUE NOS GUIE.
FELICIDADES A RADIO SAN ISIDRO POR ESOS 50 AÑOS AL SERVICIO DE LA EVANGELIZACION, QUE DIOS DE CONTINUE DANDOLES LA FUERZA NECESARIA PARA SEGUIR CON SU MISION Y EL ESPIRITU SANTO SE DERRAME SIEMPRE SOBRE LOS EVANGELIZADORES.
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