La Conferencia Episcopal de Honduras celebró la semana pasada su primera asamblea ordinaria del año 2010. En el comunicado emitido al finalizar sus reuniones, nos pide ser “instrumentos de esa reconciliación que necesitamos con urgencia en todos los ámbitos de la convivencia social”. Ciertamente es necesario recrear en nosotros, personal y socialmente, actitudes y comportamientos de reconciliación. Los acontecimientos político-sociales del 2009 y la manera de interpretarlos y vivirlos han producido rupturas graves en el tejido de la comunión y de la convivencia familiar, eclesial y social. (más…)
He participado en un curso sobre pastoral vocacional que se ha desarrollado en el Centro de Espiritualidad “Las Tres Rosas” (Valle de Ángeles), patrocinado por el Instituto Teológico para América Latina (ITEPAL) y al que han asistido treinta personas de los distintos países de Centroamérica. He explicado el tema “Cultura Vocacional”. (más…)
Hace pocas horas que he presidido la eucaristía en este día dos de febrero, fiesta de la Presentación del Señor, día dedicado a la “vida consagrada” en la Iglesia. A continuación he compartido la comida en sencilla y gozosa fraternidad.
La diócesis de San Pedro Sula cuenta con diez congregaciones de vida consagrada masculina y treinta y tres de vida consagrada femenina. El número de religiosos es de cincuenta y el de religiosas de ciento setenta y dos. (más…)
Tal es el tema del mensaje del Papa Benedicto XVI en la Jornada Mundial de la Paz del 1 de Enero del 2010. El mensaje completo lo pueden ver en www.vatican.va o en iglesiacatolicasps.com. En el resumen que les ofrezco resaltaré los contenidos principales. (más…)
En estos días de Navidad recibimos muchas felicitaciones, mensajes, invitaciones, propaganda, etc. Yo también quiero decirles algo, sencillo pero muy importante: que no nos olvidemos de quien es la causa y razón de estas fiestas navideñas.
La Navidad cristiana es Jesucristo. Su nacimiento celebramos, su persona adoramos, su luz acogemos, su paz recibimos, su vida vivimos, su alegría nos llena por dentro y se desparrama por fuera.
No leas esta noticia fríamente, con indiferencia o como algo ya rutinariamente sabido. Déjala que penetre hasta el fondo de tu alma y conmueva toda tu vida. (más…)
La esperanza es acogida y tarea, protesta y compromiso. El acto de esperar empieza reconociendo y asumiendo la situación de prueba, de dolor de injusticia en la que vivimos. La esperanza ni se crispa, ni se hunde, ni vuelve la vista ante la prueba sino que la acepta en todo su realismo. No es un simple optimismo ingenuo que afirma: “no pasa nada. No se preocupen. Todo se arreglará”. La aceptación lleva a la protesta. Así es pero no debería ser así. Nos duele el mal y el dolor, no nos resignamos, no pactamos con ellos. Más aún, afirmamos que esa situación no tiene la última palabra, no es un callejón sin salida. La esperanza no claudica ante unos hechos que se impondrían irremediablemente, sino que nos implica activamente en un proceso que da sentido a las pruebas y tribulaciones por las que pasamos y va realizando diligentemente una transformación de nosotros mismos y de la realidad, en la dirección de lo esperado. (más…)
Del 27 al 31 de octubre, participé en el III Encuentro Continental de América, organizado por el Pontificio Consejo de la Cultura, para los presidentes de comisiones de cultura de las Conferencias Episcopales de América.
Las conferencias y el diálogo giraron en torno a estos tres núcleos: “Luces y sombras de la cultura en el hoy de nuestros pueblos”, “Los Valores del Evangelio en la cultura de nuestros pueblos” y “Una pastoral de la cultura que engendra modelos culturales alternativas para la cultura actual”. (más…)
Ocho de septiembre. Estamos de fiesta. El gozo y el agradecimiento llenan nuestro corazón y el canto y la plegaria nuestros labios. Celebramos la Natividad de la Santísima Virgen María. Con ella y como ella exclamamos: “se alegra nuestro espíritu en Dios, nuestro Salvador”. (más…)
En el calendario cristiano no hay día que no tenga santo, como para enseñarnos que el Espíritu de Dios es capaz de santificar la vida cotidiana de cualquier hombre o mujer. No hay día ni condición personal que no puedan ser iluminados por el sol de la Gloria de Dios.
Cuando celebramos a los santos cantamos las grandes obras de Dios, narramos la historia humana de su gracia, reconocemos el poder salvador de Jesucristo.
Entre la gloriosa asamblea de los Santos, San Pedro tiene un significado especial por su relación con Jesús, el Señor, y con la Iglesia. Pedro es el discípulo que confiesa a Jesús como el Mesías, el Hijo de Dios vivo. Pedro es el Apóstol a quien Jesús califica como la piedra sobre la que edificará su Iglesia. Y tiene un atractivo particular para la diócesis sampedrana por ser su titular y patrono. (más…)
Hay dos expresiones que se van haciendo de uso común en los círculos de nuestra Iglesia Católica Latinoamericana: “Aparecida” y “Misión Continental”. Sobre “Aparecida”, como acontecimiento y documento de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, he escrito varias veces en este blog. Hoy comparto con ustedes algunas reflexiones sobre la “Misión Continental”. Me da pie el “lanzamiento” de dicha misión realizado durante la solemne celebración de Pentecostés en todas las diócesis de Honduras. Y respondo así las preguntas que muchos me han formulado: “¿En qué consiste la Misión Continental? ¿Será como la Santa Misión del 2006 en nuestra diócesis? ¿Qué tenemos de hacer?” Preguntas que manifiestan un claro y excelente deseo de conocer y de cooperar.