Son bastantes los cristianos, especialmente agentes de pastoral, que en este tiempo de cuaresma tienen su retiro espiritual más o menos prolongado. Se retiran algún día, un fin de semana, o varios días de las actividades cotidianas, del ajetreo de la jornada, de la vida volcada en el trabajo profesional, en las tareas pastorales.
¿Por qué “retirarse”? ¿Acaso es malo lo que hacemos? No, nuestras tareas profesionales, familiares y pastorales son buenas. Pero hay otras dimensiones de la persona y del cristiano que la sola actividad no atiende y suelen quedar descuidadas. Estas dimensiones se refieren más a la profundidad de nosotros mismos. Es bueno detenerse, sosegarse para discernir cómo hacemos lo que hacemos, cómo nos implicamos en ello, desde qué niveles de nuestra persona actuamos, qué motivaciones nos animan y qué finalidades buscamos. Nos retiramos para “estar con el Señor” de una manera más explícita y consciente, escuchándole y compenetrándonos con Él y con su causa. (más…)
Ya estoy en San Pedro Sula. De nuevo en mis tareas pastorales, con mis colaboradores más inmediatos en el obispado y con los fieles que tantas muestras de amor y de comunión de sentimientos han tenido conmigo y con nuestra familia por la muerte de nuestro padre. Tú eres testigo de esto pues has leído los correos y recibido muchas de las llamadas telefónicas.
Al terminar de leer la carta, quizá pienses que no debería habértela escrito, que no tengo por qué darte las gracias ya que has hecho lo que tenías que hacer (Lc. 17, 10). O quizá me comentes que lo que te digo era para quedarse entre nosotros, como una carta privada. (más…)
El P. Vicente Nacher me ha regalado un libro que lleva por título “La espesura del amor, Dios”. Son reflexiones, poesías, documentos, testimonios y materiales varios para este tiempo de adviento. Lo hace todos los años y yo se lo agradezco, por el gesto mismo y porque me es de mucha utilidad.
Me ha llamado la atención el título: “la espesura del amor”. Leo las páginas explicativas y, en realidad, el contenido desborda el título ya que habla no sólo de la “espesura del amor” sino también de la fe y de la esperanza. (más…)
Por la naturaleza de mi trabajo pastoral tengo la oportunidad de hablar con las personas de su vida cristiana, de sus sentimientos religiosos, de su experiencia de Dios, de la importancia e influencia de la fe en su vida. He observado que hay personas que viven su relación con Dios más desde el temor y el miedo que desde la confianza y el amor. Tienen interiorizada en su inconsciente la imagen de un Dios justiciero y hasta castigador. Más de una vez habremos oído que una madre o persona mayor dice a un niño: “no hagás eso que Dios te va a castigar”. (más…)
Frecuentemente, padres, educadores y periodistas me formulan la pregunta ¿Cómo educar hoy en valores? Detrás de la pregunta late la preocupación por los cambios de conducta que se observan hoy, comparados con el pasado, y se adivina el deseo sincero de hacer algo para que las personas, sobre todo las jóvenes generaciones, tengan unos valores que motiven, fundamenten y orienten su vida.
La preocupación no es infundada sino que tiene fuertes razones para manifestarse. La sociedad actual experimenta cambios profundos y complejos. Estos cambios cuestionan las tradiciones que eran hasta hace poco transmisoras de valores, desestabilizan los fundamentos que nos daban seguridad en la vida y ofrecen nuevas formas de ver y de interpretar la realidad. (más…)