También Jesús tuvo su casa. La Palabra eterna que estaba junto al Padre se hizo carne y habitó entre nosotros (Jn, 1, 14), con sus padres María y José, en Nazaret. (Lc 2, 51). Y en la casa, ámbito de protección y de preparación, santuario de amor y de vida, taller y escuela de personalización, fue creciendo en estatura, en sabiduría y en gracia, ante Dios y ante los hombres. (Lc 2,52).
Hasta que llegó el momento de dejar la casa, no para casarse y fundar un nuevo hogar sino para comenzar su ministerio (Lc. 3,23), el anuncio del Reino de Dios y para formar una nueva familia basada, no en la carne y la sangre, sino en el cumplimiento de la voluntad del Padre que está en los cielos. Alguien le dijo a Jesús: “¡Oye!, ahí fuera están tu madre y tus hermanos que quieren hablar contigo”. Respondió Jesús al que se lo decía: “¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?”. Y señalando con la mano a los discípulos dijo: “Estos son mi madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre” (Mt. 12, 46-50). (más…)
Jesucristo es la Palabra humana de Dios Padre. Cuando el Padre nos quiso hablar a lo humano lo hizo por medio de las palabras de Jesús. El Jesús de los Evangelios no es un eremita retirado y callado. Jesús plática y enseña, de persona a persona, en pequeño grupo, a las multitudes. Pero sus palabras no estaban vacías, huecas; no eran formalistas ni falsas. Eran palabras de verdad, de vida, de salvación. Sus palabras perdonaban, sanaban, consolaban, denunciaban. (más…)
La Iglesia católica hace 17 años que instituyó el mes de agosto como el “mes del matrimonio y la familia en Honduras”. Apoyaré esta celebración escribiendo algo sobre la familia. La manera de hacerlo me la ha sugerido un libro titulado “cincuenta ángeles para comenzar el año” y que, como dice el autor en la introducción, “son cincuenta actitudes destinadas a marcar nuestras vidas”. Yo escribiré sobre algunos comportamientos que, si se ponen por obra, construirán una familia feliz. (más…)
Continuando mi reflexión, hoy les comparto las inquietudes y propuestas manifestadas en la semana de formación permanente del clero sobre el modelo de la parroquia según Aparecida.
Siguiendo el método ver-juzgar-actuar iniciamos nuestro trabajo dedicando un día a “ver”, a “mirar” la realidad de nuestras parroquias desde estas tres perspectivas: la parroquia, comunidad que inicia y forma en la vida cristiana; la parroquia, comunidad de comunidades; y la parroquia, comunidad al servicio de la vida. (más…)
Del 14 al 18 del presente se ha realizado la semana de formación permanente del clero. Noventa y seis sacerdotes y cuatro obispos han reflexionado y dialogado sobre el modelo de parroquia según el documento de Aparecida.
Vale la pena resaltar tanto el hecho de la reunión formativa como el tema tratado. Los fieles conocen de la vida del sacerdote de su parroquia, saben de sus actividades pastorales, de sus esfuerzos por acompañarlos en el camino de la vida cristiana, del cuidado y solicitud por los pobres y enfermos, de los planes de formación de delegados, catequistas, etc. ¿Pero quién acompaña, cuida, anima, forma a los sacerdotes? También ellos necesitan renovar su vida espiritual, formarse permanentemente, tener con quien hablar y de quien recibir un consejo oportuno y una palabra de ánimo. (más…)
En la reflexión del día 14 sobre la “visita ad limina” prometí comentar el mensaje que el Papa nos entregó a los obispos de Honduras. Pueden leer el texto en la página web de la diócesis www.iglesiacatolicasps.com
El Papa nos expresó sus sentimientos de alegría por recibirnos, de agradecimiento al Señor por encontrarse con nosotros para compartir nuestros proyectos e ilusiones, preocupaciones y dificultades, de afecto y gratitud a nuestras personas por nuestra dedicación y solicitud pastoral. (más…)