Una misión inmersa en la realidad de nuestros pueblos no puede desconocer, soslayar o minimizar la situación de pobreza, de exclusión, inequidad e injusticia. No puede silenciar el grito de los pobres. Me uno a los que afirman que la opción preferencial por los pobres, recogida y relanzada por Aparecida, es uno de los signos más claros de su empalme con Medellín y Puebla y de su actualización en las nuevas circunstancias. (más…)
La segunda carta pastoral que nos ha escrito el Papa Benedicto XVI trata de la esperanza (Spe Salvi). Y verdaderamente necesitamos ejercitar la esperanza, ser animados en el camino de la esperanza porque la impaciencia y el desaliento se nos pegan al alma como el polvo al cuerpo sudoroso. Los obispos de Honduras también escribimos una carta hace dos años y medio titulada “Por los caminos de la esperanza”. Vivimos tiempos recios, dramáticos, situaciones de prueba dura, callejones sin salida. Por eso es más urgente esperar. “La paradoja de la esperanza es que se hace más viva cuando todo parece más muerto, se nos hace más necesaria cuando las puertas parecen estar cerradas” (Jaume Botey, “Construir esperanza”). (más…)
Continuando mi reflexión, hoy les comparto las inquietudes y propuestas manifestadas en la semana de formación permanente del clero sobre el modelo de la parroquia según Aparecida.
Siguiendo el método ver-juzgar-actuar iniciamos nuestro trabajo dedicando un día a “ver”, a “mirar” la realidad de nuestras parroquias desde estas tres perspectivas: la parroquia, comunidad que inicia y forma en la vida cristiana; la parroquia, comunidad de comunidades; y la parroquia, comunidad al servicio de la vida. (más…)
El documento de “Aparecida” (V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y Caribeño) nos invita a revitalizar hoy la vida cristiana desde el seguimiento de Jesucristo. (más…)
Si respondes afirmativamente es que estás en honda con el acontecer de la Iglesia Católica Latinoamericana. Si tu respuesta es negativa y estas leyendo este blog, es la oportunidad para informarte y “complicarte” (co-implicarte) la vida con los discípulos misioneros de Jesús en América Latina hoy. Yo estuve allí y te lo cuento. (más…)